Hoy se ha dado a conocer por el ministro Viera Gallo, un proyecto de ley en formulación que pretende regular el voto de los parlamentarios, siendo estos obligados a optar por la decisión que tome su partido respecto de las materias, y no en forma personal. Si esta ley se infringe, el partido tendrá toda la potestad de expulsarlo siendo amparada totalmente por la ley esta decisión.
El proyecto tiene al parecer su raíz en la falange Demócrata Cristiana, y no es raro que así sea, pues ha sido víctima hace poco de un díscolo poderoso: el presidente del Senado sr. Adolfo Zaldívar. Se defienden abogando que el votante cuando sufraga, elige parlamentarios que representan a los partidos, al color que lo enviste.
No obstante: ¿qué clase de democracia construímos con esto?.
Si todos los parlamentarios debieran votar por orden de partido, entonces tendríamos una presidencia partidista absolutamente robustecida; junto con un futuro legislativo de Chile basado en el postulado de la directiva actual de cada partido, y no en la individualidad de cada parlamentario. Para eso entonces sería mejor ahorrarnos el gasto en la dieta parlamentaria, y le damos el poder a los presidentes de partido, de quienes emanarán las ordenes.
Recuerden que fue muy parecido durante el gobierno militar, en que los 4 comandantes en jefe de las fuerzas armadas regían el poder lesgislativo, pero hoy estamos en democracia, se valora la diversidad de pensamiento y la libertad de conciencia; no el gobierno de cuatro presidencias.
No podemos centralizar el poder legislativo a tal forma de reducirlo a directivas políticas, pasando los parlamentarios a ser tan solo títeres de partido. Si queremos avanzar a una democracia que represente a la ciudadanía y no siga en su siempre mal visto vasallaje a partidista, no podemos aceptar este proyecto de ley como válido, que tan solo vendría a agravar la situación que tantos chilenos criticamos y quisieramos cambiar por un Estado más ciudadano.
El proyecto tiene al parecer su raíz en la falange Demócrata Cristiana, y no es raro que así sea, pues ha sido víctima hace poco de un díscolo poderoso: el presidente del Senado sr. Adolfo Zaldívar. Se defienden abogando que el votante cuando sufraga, elige parlamentarios que representan a los partidos, al color que lo enviste.
No obstante: ¿qué clase de democracia construímos con esto?.
Si todos los parlamentarios debieran votar por orden de partido, entonces tendríamos una presidencia partidista absolutamente robustecida; junto con un futuro legislativo de Chile basado en el postulado de la directiva actual de cada partido, y no en la individualidad de cada parlamentario. Para eso entonces sería mejor ahorrarnos el gasto en la dieta parlamentaria, y le damos el poder a los presidentes de partido, de quienes emanarán las ordenes.
Recuerden que fue muy parecido durante el gobierno militar, en que los 4 comandantes en jefe de las fuerzas armadas regían el poder lesgislativo, pero hoy estamos en democracia, se valora la diversidad de pensamiento y la libertad de conciencia; no el gobierno de cuatro presidencias.
No podemos centralizar el poder legislativo a tal forma de reducirlo a directivas políticas, pasando los parlamentarios a ser tan solo títeres de partido. Si queremos avanzar a una democracia que represente a la ciudadanía y no siga en su siempre mal visto vasallaje a partidista, no podemos aceptar este proyecto de ley como válido, que tan solo vendría a agravar la situación que tantos chilenos criticamos y quisieramos cambiar por un Estado más ciudadano.
2 comentarios:
A ver... escribiré de nuevo algo ¬¬
Blogspot tierno ¬¬ xDD
Bueno, te decía que me sorprende este proyecto de ley. Pese a que sabes la opinión de estos "díscolos" del último tiempo, llámese Zaldívar, Flores, Mulet.. o quien sea. Que a mi juicio me parecen más unos traidores ambiciosos de poder que díscolos. El punto es que si queremos un parlamento así, hagamos algo más simple. En la cartilla de votación que diga "Usted es adherente a:
1. ___ Democracia Cristiana
2. ___ Renovación Nacional
3. ___ Partido por la democracia...
Etc etc etc.
Así se conforma un parlamento en proporción con esa votación y se amarra a todos a decisiones de coalición y de partido. Mm, lo queramos o no, aunque la gente vote más por partidos que por personas, aunque existan estos aprovechadores y traidores... Un proyecto de ley así no es la solución. Para nada. Al fin y al cabo, los partidos por algo han escogido a sus candidatos. Se confía en el critero de aquellas personas. Lamentablemente, para algunos las mayorías se conforman haciendo pactos en el congreso, dándoselas de independientes no interesados, cuando los votantes han dictaminado otra cosa. En fin, me sorprendió la noticia de la ley y no me parece para nada positiva.
Eso. Saludos.
Hola.
En verdad este texto me hiso reflexionar, por que aunque influye en la desicion de parlamentario el partido, lo que mas importa es la persona y las propuestas de esta, siendo esto en lo que se basa la eleccion propiamente tal, y por ende, como dices, importa mas el individuo que el partido, aparte que el partido con mayoria parlamentaria se convertiria en gobernante irrevocable.
Sin embargo,en verdad escribes bien Abarca.
Bueno, nos vemos, cuidate mucho.
Bass (o Basaure(O panxuleen)).
Publicar un comentario